Hola. Escribo de forma anónima, porque todavía me cuesta hablar de esto.
Soy una mujer corriente de Kazajistán. Estaba casada, tenía un hijo. Y, sinceramente, nunca pensé que terminaría en una situación así.
Al principio, mi marido era distinto. Cariñoso, atento, me llevaba en brazos. Estaba segura de que era mi persona.
Pero después de que naciera nuestro hijo, todo cambió.
Empezó a beber. Se volvió irritable, iracundo. Luego empezaron los gritos. Luego los golpes.
No me daba dinero. Yo estaba en casa con el niño, completamente dependiente de él. Ya no era el hombre con el que me había casado.
En algún momento comprendí que, si no me iba, simplemente me destrozaría. Y quizá me mataría.
Me fui con mi hijo. Sin dinero. Sin plan. Estaba de baja por maternidad. Sin trabajo. Sin estudios.
El dinero se acabó muy rápido. Empecé a pedir prestado. Luego a pedir prestado otra vez. Y simplemente no veía ninguna salida.
Volver con mis padres no era una opción. Me dijeron sin rodeos: «Tú lo elegiste, ahora vive con ello».
Me quedé sola. Con un hijo, deudas y sin la menor idea de qué hacer a continuación.
Busqué cualquier opción que pudiera, y en algún momento di con ConnectSurrogate+. Y sentí que podía ser una oportunidad.
Pero no me lancé sin más. Leí mucho, comprobé, hice preguntas. Porque entendía que, si algo me pasaba, no quedaría nadie para responder por mi hijo. Estoy sola.
Y solo después de eso decidí escribir. ¿Y sabes qué fue lo que más me sorprendió? Por primera vez en mucho tiempo, alguien simplemente me habló como a un ser humano.
Nadie me metió prisa. Nadie me presionó. Nadie me juzgó. Me lo explicaron todo con calma, respondieron a mis preguntas, me apoyaron. Y decidí dar el paso.
Ahora comprendo que fue la mejor decisión de mi vida. Completé el programa. Saldé mis deudas. Me compré una casa pequeña, mía.
Tengo un techo sobre mi cabeza. Mi hijo tiene estabilidad. Y lo más importante: no me quedé sola. Me quedé, como parte del equipo de ConnectSurrogate+. Ahora trabajo a distancia y puedo estar presente para mi hijo.
Tengo una vida tranquila. Sin miedo.
Y sé una cosa con certeza: una mujer es refugio para otra mujer. Y no son solo palabras. Yo lo viví. ❤️🩹
Escrito de forma anónima, compartido con su permiso
#историиconnectsurrogate