Entré en el programa en 2022, en Georgia 🇬🇪. Mis padres estaban en contra, por supuesto, pero me mantuve firme: tenía un objetivo, pagar mis préstamos y cambiar mi vida. 💰
Las dos primeras transferencias fracasaron. Después regresé a Kazajistán, le di a mi cuerpo unos meses de descanso de la medicación y decidí intentarlo de nuevo, esta vez en Chipre 🇨🇾. Creía que quizá ese sería el lugar donde por fin funcionaría… pero, por desgracia, ese intento también falló.
De vuelta a Kazajistán. Un mes para recuperarme y luego la preparación para un programa kazajo. La primera transferencia: nada. La segunda: un embarazo ectópico, y por su culpa perdí una de mis trompas de Falopio. 🙏🏻
Ese fue el momento en que me rendí. Me dije a mí misma: «Se acabó, no voy a seguir con este programa». Fue durísimo, tanto emocional como físicamente. 🥹🥹🥹
Pero una conocida mía —la misma que me había presentado a María y a las otras chicas de ConnectSurrogate— me dijo: «Intentémoslo una vez más. Ven a Albania». 🇦🇱
No lo pensé mucho. Respondí: «Está bien. Pase lo que pase, pasará».
El 7 de mayo hubo un intento: otro fracaso. Lloré, pero no me di por vencida y esperé al octavo intento. Y fue justo entonces cuando ocurrió el milagro. ✨
La octava transferencia funcionó. Gracias a Dios, el embarazo fue bien, y hoy miro atrás el camino recorrido con gratitud y paz.
Ahora me preparo para el siguiente capítulo este verano, y sé una cosa con certeza: nada es en vano. Incluso los caminos más difíciles te llevan justo adonde estabas destinada a estar. 🤍
Con cariño, una madre subrogada de ConnectSurrogate
#историиconnectsurrogate